
Las 4 primeras semanas tras un injerto son críticas para el prendimiento de los folículos. El protocolo de lavado es uno de los puntos que separan un injerto logrado de uno con resultados mediocres.
Ningún lavado el día de la intervención. Recibes una loción calmante que se queda hasta el día siguiente.
Un miembro del equipo aplica una loción específica sobre las zonas injertadas, deja actuar 20-30 minutos para ablandar las costritas y aclara con agua tibia a presión mínima. Cero fricción.
Mañana y noche. Recibes un kit con champú suave específico y loción calmante. Aplicaciones sin fricción, aclarado vertiendo agua con un vaso sobre la cabeza — nunca con chorro directo. Usa la palma de la mano para dar ligeros toquecitos, nunca masajear.
A partir del día 10 puedes masajear muy suavemente con la yema de los dedos. Las costritas restantes se sueltan solas durante los aclarados.
Champú suave habitual. Secado dando toquecitos, no frotando. Aún sin secador.
Vuelta a tus hábitos normales. Secador con temperatura templada permitido. Tintes, gomina y lacas mejor evitarlos hasta el tercer mes.
Champús anticaspa fuertes. Champús «voluminizadores» con sulfatos. Aceites capilares pesados. Gomina con alta concentración de alcohol. Lociones alcohólicas (aftershave en nuca rasurada).
Sangrado durante el aclarado más allá del día 5. Costritas que no se sueltan a la semana 3. Rojez localizada y dolorosa. En estos casos, contacta de inmediato con el equipo por WhatsApp.