
Las fotos antes-después son la principal herramienta de marketing de las clínicas capilares. Impresionan, tranquilizan, pero también pueden engañarte. Así se leen con honestidad.
Recuperar una línea frontal natural si tus entradas se han vaciado. Cubrir una coronilla despoblada si la alopecia está estabilizada. Densificar una zona que se ha aclarado. Corregir una asimetría tras accidente o tras un injerto fallido. Resultado visible a los 6 meses, densidad final a los 12.
Recrear una cabellera completa en un hombre totalmente calvo: la zona donante nunca tiene folículos suficientes para cubrir un cuero cabelludo entero. Frenar la caída futura del pelo nativo. Darte un resultado equivalente al de alguien que nunca ha tenido alopecia. Doblar tu densidad de origen.
Ángulo en picado (cámara por encima) oculta una coronilla clareada. Luz indirecta disimula la escasez. Foto tras corte reciente aparenta más densidad que con pelo a media melena. Pelo mojado y peinado hacia atrás engaña sobre la densidad real. Desconfía de fotos que no muestran varios ángulos.
Nuestras fotos siguen siempre un protocolo: 4 ángulos como mínimo (frontal, cenital, izquierdo, derecho), misma luz, mismo corte, misma distancia. Si lo pides, te enviamos también vídeos a 12 meses, mucho más difíciles de trucar.
El mejor comparador para ti no es un modelo fotográfico perfecto, es alguien que estaba en tu situación hace un año. Ponemos en contacto a nuestros interesados españoles con pacientes anteriores que lo solicitan. Ese contacto vale más que mil folletos.